¿Para Quién?   Para qué…? pregunta el uno, a lo que (ésta) le responde: Ay, amigo! su pregunta se devuelve en “¿Por qué ¿¿no??” Raras veces en la vida, el dejar de hacer no esconde Apatías e indiferencias que caen en sanseacabó.   Quién diría (y me adelanto) que esta rima ¡no iba en chanza! Que me Ufano de inspirarme, aún ante indefinición. Si la Interrogante abierta deja inquieta a adivinanza En mi predicado evito la razón de la inacción: No cuestiono con sandeces; Ni me afectan los desdenes. No deslustro al alfabeto, ni me opongo al Superyó.¡Escribir nos enaltece (si no afianza con rehenes), si sublima al buen sujeto y no cierra en simple “¡No!”!     jazmin@iturrima.com
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  ¿PARA QUIÉN?   Para qué…? pregunta el uno, a lo     que (ésta) le responde: Ay, amigo! su pregunta se devuelve     en “¿Por qué ¿¿no??” Raras veces en la vida, el dejar de     hacer no esconde Apatías e indiferencias que caen     en sanseacabó.   Quién diría (y me adelanto) que esta     rima ¡no iba en chanza! Que me Ufano de inspirarme, aún ante     indefinición. Si la Interrogante abierta deja inquieta     a adivinanza En mi predicado evito la razón     de la inacción: No cuestiono con sandeces; Ni me afectan los desdenes. No deslustro al alfabeto, ni me opongo al Superyó.¡Escribir nos enaltece (si no afianza con rehenes), si sublima al buen sujeto y no cierra en simple “¡No!”!     jazmin@iturrima.com
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