Oración a la Virgen de Coromoto en Rima   A la Virgen de Coromoto   Llegando a Guanare, me puse a pensar si Su Virgencita me podría ayudar… ¡No dudes!, me dijo la voz proverbial ¡Acércate! ¡Y lo hice! (de un modo casual)   ¡Llegué hasta Guanare! (en símil de andar) Cargando en los hombros un hondo pesar Es como un flagelo – ¡sin exagerar! –: La opresión tirana, de cruel humillar   Llegando al Santuario, la vi en el vitral Y me rinde muda ese impacto visual. ¡Salve Luz de Aurora! Madre Celestial, que suple herejía coloreada en cristal.   Quise santiguarme, antes de rezar… Mas  –por abrumada –, ¡me guindé a llorar! De pie, penitente (sin arrodillar) Vinieron respuestas, sin yo preguntar.   Fue así que, en Guanare, ciudad capital de un llano colmado en Piedad Magistral… Bañada en certeza de Amor Maternal salí de esa Iglesia aliviada de mal.      jazmin@iturrima.com
Volver al Indice Volver al Indice
Oración a la Virgen de Coromoto en Rima   A la Virgen de Coromoto   Llegando a Guanare, me puse a pensar si Su Virgencita me podría ayudar… ¡No dudes!, me dijo la voz proverbial ¡Acércate! ¡Y lo hice! (de un modo casual)   ¡Llegué hasta Guanare! (en símil de andar) Cargando en los hombros un hondo pesar Es como un flagelo – ¡sin exagerar! –: La opresión tirana, de cruel humillar   Llegando al Santuario, la vi en el vitral Y me rinde muda ese impacto visual. ¡Salve Luz de Aurora! Madre Celestial, que suple herejía coloreada en cristal.   Quise santiguarme, antes de rezar… Mas  –por abrumada –, ¡me guindé a llorar! De pie, penitente (sin arrodillar) Vinieron respuestas, sin yo preguntar.   Fue así que, en Guanare, ciudad capitalde un llano colmado en Piedad Magistral… Bañada en certeza de Amor Maternal salí de esa Iglesia aliviada de mal.       jazmin@iturrima.com
Volver al Indice Volver al Indice